Las tuberías son una preocupación común en muchas viviendas y edificios con más de 30 años. Con el paso del tiempo, el desgaste natural y la acumulación de sedimentos y otros factores en las tuberías pueden provocar atascos, fugas y otros problemas mayores que, si no se atienden o revisan a tiempo, pueden derivar en costosas reparaciones, especialmente en tuberías antiguas. En este artículo, desde Desatascos Valma, nuestros profesionales te explican cómo identificar los problemas en tuberías antiguas y, lo más importante, qué medidas podemos tomar para solucionarlos.

Señales de que tus tuberías son antiguas

Si vives en una casa o edificio antiguo, es probable que las tuberías también lo sean. Las tuberías fabricadas hasta los años 90 a menudo están hechas de materiales obsoletos, como plomo, hierro galvanizado o incluso cobre y estos materiales tienden a deteriorarse con el tiempo. Si este es tu caso, algunas de las señales de alerta que indican que las tuberías podrían ser antiguas son:

  • Agua con color marrón o amarillento: este cambio de color del agua nos indica la presencia de óxido y corrosión dentro de las tuberías.
  • Reducción de la presión del agua: que puede ser consecuencia de obstrucciones internas en las tuberías.
  • Olores desagradables en los desagües: los malos olores a menudo suelen deberse a la acumulación de residuos orgánicos o sedimentos en las tuberías.
  • Ruidos extraños en las tuberías: golpes o burbujeos pueden sugerir problemas en el flujo de agua.

Problemas frecuentes en tuberías antiguas

Las tuberías antiguas enfrentan diversos problemas entre los que destacan:

  1. Acumulación de óxido y corrosión: con el paso del tiempo, los materiales metálicos con los que están fabricadas las tuberías antiguas se deterioran, lo que puede reducir el flujo de agua y generar fugas.
  2. Atascos recurrentes: la acumulación de grasa, cal y sedimentos pueden obstruir las tuberías, afectando el rendimiento del sistema.
  3. Fugas y grietas: la degradación de las juntas y la presión constante pueden causar pequeñas grietas o fugas, aumentando el riesgo de daños estructurales y humedades en el edificio.
  4. Invasión de raíces: en las tuberías subterráneas, las raíces de los árboles pueden infiltrarse, generando obstrucciones severas y comprometiendo la integridad del sistema.

Cómo prevenir atascos y fugas en tuberías antiguas

Para evitar problemas mayores en nuestro hogar, es fundamental tomar las medidas necesarias que prolonguen la vida útil de las tuberías:

  • Realizar mantenimientos regulares: contratar a profesionales para inspeccionar y limpiar las tuberías periódicamente es clave para detectar posibles problemas a tiempo.
  • Evitar verter residuos inadecuados: no tirar grasas, aceites, ni otros materiales que puedan solidificarse y obstruir el paso del agua es fundamental para evitar atascas y fugas en las tuberías.
  • Utilizar filtros en los desagües: los filtros ayudan a evitar que restos de comida, cabello y otros residuos ingresen en el sistema, llegando a las tuberías.
  • Revisiones profesionales periódicas: un fontanero experimentado puede detectar problemas potenciales a tiempo, evitando reparaciones mayores en el futuro.

¿Cuándo es necesario cambiar las tuberías?

En algunos casos, la reparación de tuberías no es suficiente y puede ser necesario cambiarlas, especialmente si las tuberías presentan fugas constantes, corrosión avanzada o una significativa reducción de la presión del agua. En estos casos, es recomendable reemplazarlas. A la hora de reemplazar las tuberías antiguas, lo mejor es optar por materiales como PVC o polietileno que ofrecen una mayor durabilidad y resistencia a la corrosión y a los atascos.

Identificar las señales que indican que las tuberías son antiguas y tomar las medidas preventivas oportunas puede ahorrarte costosas reparaciones más costosas en el futuro. Si crees que tus tuberías podrían estar en mal estado, no dudes en contactar con nosotros. Nuestros expertos se encargarán de inspeccionar tus tuberías y las condiciones de las mismas.